Como es sabido, los planes de Zohran Mamdani de “gravar con impuestos a los ricos” sufrieron un revés esta semana, cuando un juez suspendió sus aumentos del impuesto sobre la propiedad.
¿El problema? Mamdani mintió sobre quiénes serían los afectados por su sed de recaudar efectivo.
Mamdani no solo expuso públicamente los datos personales de casi un millón de residentes de la ciudad de Nueva York, durante el desastroso lanzamiento de su aumento de impuestos, sino que también envió notificaciones fiscales a neoyorquinos comunes que residen tiempo completo en la ciudad, cuando había prometido que tales notificaciones irían dirigidas a personas adineradas de otros estados.
El juez dictaminó que la irresponsable implementación del aumento de impuestos de Mamdani “causó un daño irreparable”.
El Presidente Trump había advertido que el aumento de impuestos “le está costando una fortuna a la ciudad y al estado de Nueva York, ya que el dinero que finalmente se recaude es insignificante, comparado con los IMPUESTOS PAGADOS por las decenas de miles de personas que huyen de la ciudad para no volver jamás”.
Cabe recordar que Mamdani y Kathy Hochul ya se han encargado de convertir a Nueva York en un entorno tóxico para las empresas y los generadores de empleo. Sin embargo, insisten en redoblar la apuesta.
Este fallo debería servir para que Demócratas partidarios de impuestos elevados, como Tom Suozzi y Laura Gillen, pongan los pies en la tierra. En Nueva York se pagan más impuestos que en casi cualquier otro lugar, y aun así eso no basta para estos chupasangres. Los votantes quieren los históricos recortes fiscales que lograron el Presidente Trump y los Republicanos, y recordarán momentos como este cuando acudan a las urnas el próximo mes de noviembre.
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