Está claro que los Demócratas se postulan para
representar a los extranjeros ilegales delincuentes en el Senado, por encima de
los ciudadanos estadounidenses, y su historial en contra de la policía se está
convirtiendo en un gran problema para ellos frente a los votantes.

Los Demócratas están siendo cuestionados por su
historial de retórica y políticas en contra de la policía:
- El
candidato al Senado por Maine, Graham
Platner, afirmó que los policías que se negaron a arrodillarse junto a
los alborotadores del movimiento Black Lives Matter son “basura de la
delgada línea azul”.
- La
candidata al Senado por Michigan, Mallory
McMorrow, respaldó con orgullo a los alborotadores violentos que
agredieron a agentes de policía.
- El
candidato al Senado por Michigan, Abdul
El-Sayed, hizo un llamamiento para desfinanciar a la policía.
- El
equipo de campaña del candidato al Senado por Nebraska, Dan
Osborn, pidió desfinanciar a la policía y compartió publicaciones que
difamaban a los agentes del orden público, mediante imágenes de cabezas de
cerdo cercenadas.
- El
candidato al Senado por Carolina del Norte, Roy
Cooper, echó por tierra la ardua labor de los agentes de policía al
poner en libertad anticipada a más de 3.500 delincuentes.
Los Demócratas nunca han estado del lado de la policía
y, sin importar cuántas publicaciones logren borrar, su agenda ha seguido
siendo la misma: proteger a los criminales y dejar atrás a los agentes del
orden.