Los Demócratas están redoblando
sus esfuerzos
de campaña junto al comunista Hasan Piker porque, en sus propias palabras,
“necesitan mayoría en el Senado”.
Piker está apoyando a los Demócratas en todo el país,
notablemente al candidato al Senado de los Estados Unidos por Michigan, Abdul
El-Sayed, y al Demócrata de Georgia Jon Ossoff, cuyo silencio
ha venido siendo ensordecedor.

Hasan Piker viene con una larga lista de comentarios
viles, pero los
Demócratas lo acogen de todos modos:
- “Estados
Unidos se merecía el 11-S”.
- No
“tiene ningún problema” con Hezbolá.
- “No
importa si violaciones sexuales ocurrieron el 7 de octubre”
- La
violación en una cita es “mejor” si les ocurre a mujeres ricas.
- Fantaseaba
con matar a los propietarios: “Matad a esos hijos de pxxa, asesinad a esos
hijos de pxxa en las calles. Dejad que las calles se empapen de su maldita
sangre capitalista y roja”.
- Calificó
a los judíos de “endogámicos” y “rabiosos”.
- “Yo
diría que China es probablemente lo más cercano... a un ejemplo que
deberíamos seguir y a unas lecciones de las que deberíamos aprender”.
- “No
siento ningún tipo de patriotismo en mi corazón por... por Estados
Unidos”.
- “Debemos
acabar con el imperio estadounidense”
- “No hay
nada que me moleste más que los malditos... hijos de pxxa asiáticos que actúan como perros ante los blancos”.
Los demócratas se alinean con un simpatizante del
terrorismo que desea la caída de Estados Unidos, lo cual plantea un serio
interrogante: ¿para quién trabajan realmente los Demócratas?