El Senador
Demócrata por Georgia, Jon Ossoff, se niega cobardemente a rechazar el
apoyo del furibundo antisemita y simpatizante de terroristas Hasan Piker.

Piker, ampliamente conocido por afirmar que “Estados
Unidos se merecía el 11-S”, tiene un historial de retórica inquietante, que
Ossoff
se niega a condenar:
- “Estados
Unidos se merecía el 11-S”
- No
“tiene ningún problema” con Hezbolá
- “No
importa si ocurrieron malditas violaciones el 7 de octubre”
- La
violación en una cita es “mejo”» si les ocurre a mujeres ricas
- Fantaseó
con matar a propietarios de inmuebles: “Maten a esos hijos de puta;
asesinen a esos hijos de puta en las calles. Dejen que las calles se
empapen de su maldita sangre capitalista y roja”
- Calificó
a los judíos de “endogámicos” y “rabiosos”
- “Yo
diría que China es, probablemente, lo más cercano... a un ejemplo que
deberíamos seguir y a unas lecciones de las que deberíamos aprender”.
- “No
albergo ningún tipo de patriotismo en mi corazón hacia... hacia Estados
Unidos”
¿Por qué es tan difícil para el Demócrata de Georgia
condenar a alguien que de odia a los Estados Unidos de una manera tan abierta y
descarada?
El silencio de Ossoff repugna, pero no sorprende.