Esta semana, para sorpresa de absolutamente nadie, los
Demócratas quedaron una vez más al descubierto por proteger a extranjeros
ilegales delincuentes a expensas de los estadounidenses, mediante sus fallidas
políticas de ciudades santuario.

Los Demócratas están poniendo primero a los
extranjeros ilegales delincuentes, y a los estadounidenses en último lugar.
- Cheryl
Minter, madre de Stephanie Minter, quien fue asesinada por un
inmigrante indocumentado: “De no ser por estas fallas, hoy por la mañana
podría estar compartiendo una taza de café con Stephanie, en lugar de
estar hablando con todos ustedes”.
- Congresista
Jim Jordan: “Marvin Morales Ortez tenía un largo historial delictivo;
sin embargo, el 12 de septiembre de 2025 fue arrestado por agresión
maliciosa y por esgrimir un arma de fuego... lo ponen en libertad el 16 de
diciembre de 2025, ¿y qué sucede el 17 de diciembre de 2025? Que mata a
alguien”.
- El Congresista
Brandon Gill expuso a la Oficina del Fiscal del Condado de Fairfax por
proteger a un inmigrante indocumentado violador de menores.
- Sean
Kennedy, Presidente de Virginians for Safe Communities,
denunció a la Oficina del Fiscal del Condado de Fairfax por proteger a un
inmigrante indocumentado, conocido abusador de menores y secuestrador.
- Jason
Miyares, ex fiscal general de Virginia: “Esto no es falta de
cooperación; es una decisión deliberada de devolver a las calles a
criminales violentos”.
Los Demócratas incluso tuvieron el descaro de
preguntar por qué el ICE no puede simplemente “recoger”
a los extranjeros ilegales delincuentes directamente de las cárceles, sabiendo
que ellos mismos se
niegan a cooperar y obstaculizan la aplicación de las leyes de inmigración
cada vez que tienen la oportunidad de hacerlo.
Como si no hubiera quedado ya meridianamente claro:
los Demócratas no
respaldan a las fuerzas del orden y, definitivamente, no respaldan al
pueblo estadounidense. Su agenda radical, enfermiza y retorcida, constituye una
traición a las mismas personas a las que dicen representar.
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