La maniobra temeraria de los Demócratas para cerrar
nuestro gobierno, con el objetivo de financiar la atención
médica para extranjeros ilegales delincuentes, ha tenido consecuencias
devastadoras para las familias, los trabajadores y la economía estadounidenses.
Los Demócratas hipócritas prefieren cerrar el gobierno
antes que votar por una CR limpia, por la que ya antes habían votado 13
veces.

Éstas son sólo
algunas de las consecuencias que los Demócratas están imponiendo a los
estadounidenses.:
- Cada
semana que dure el cierre costará $15 billones de dólares al PIB de los
Estados Unidos.
- 43,000
estadounidenses perderían sus empleos en un cierre de un mes.
- Los
beneficios del WIC para casi 7 millones de mujeres y niños vulnerables
dejarán de estar disponibles.
- Servicios
clave para veteranos, como la orientación profesional, la línea directa de
la Ley GI, las oficinas regionales de Asuntos de Veteranos, las
solicitudes de entierro y los certificados conmemorativos, se verán
afectados.
- La
Patrulla Fronteriza, la tripulación de la Guardia Costera, los
controladores de tráfico aéreo, los bomberos federales, los agentes del
FBI y millones de estadounidenses, que heroicamente protegen a nuestro
país, tendrán que trabajar sin remuneración.
- Las
pequeñas empresas tendrán dificultades debido al retraso en los préstamos,
contratos, exportaciones e hipotecas federales.
Los Demócratas prefieren perjudicar a las familias
estadounidenses, antes que renunciar a sus caprichos de extrema izquierda. Los
estadounidenses merecen un gobierno que trabaje para ellos, no uno que sea
rehén de las exigencias radicales de los Demócratas.