Los Demócratas
han pasado años
llamando "fascistas" al Presidente Trump y a sus partidarios. Ahora,
nos ha tocado ver las terribles consecuencias.

El Gobernador de Utah, Spencer Cox, anunció esta
mañana que el tirador de Kirk garabateó "¡Eh, fascista! ¡Agarra!" en
un casquillo de su rifle.
Durante años, los Demócratas hicieron del Presidente
Trump y de los Republicanos algo más que sus adversarios: Nos convirtieron en el
enemigo.
- Kamala Harris: Donald Trump es un
"fascista."
- Tim
Walz: Donald Trump es fascista hasta la médula.
- Congresista
Dan Goldman, de Nueva York: Trump es un dictador fascista y está “allanando
el camino para convertirse en un Adolf Hitler”.
- Congresista
Jamie Raskin, de Maryland: Los Republicanos son un partido político
fascista.
- Congresista
Delia Ramírez, de Illinois: El gobierno de Trump es un régimen
fascista.
- Congresista
Jasmine Crockett, de Texas: El Presidente Trump es un "Temu
Hitler".
- Congresista Alexandria
Ocasio-Cortez, de Nueva York: La administración Trump es "fascista."
- Congresista Mark Pocan, de Wisconsin: "Trump
está asumiendo el papel de un autoritario fascista"
- Congresista
Ayanna Pressley, Demócrata de Massachusetts: "¡Donald Trump es un
FASCISTA!".
- Demócrata
de Texas, Beto
O'Rourke: "No esperamos el golpe de estos aspirantes a fascistas.
Golpeamos primero y golpeamos con más fuerza".
- El
Gobernador de Illinois, J.B.
Pritzker, ha invocado repetidamente el Holocausto para comparar al
gobierno de Trump con la Alemania nazi.
En lugar de asumir la responsabilidad por sus
palabras, los Demócratas han compartido reacciones
viles
ante el asesinato a sangre fría de Charlie, lo que dice
mucho
sobre lo que es el Partido Demócrata y a quienes representa.
¿Es que no tienen vergüenza?