Los Demócratas ocultaron el deterioro cognitivo
de Joe Biden en lo que ha sido uno de los peores encubrimientos en la historia
de los Estados Unidos.
A lo largo de cuatro años, los Demócratas alegaron
repetidamente que Biden estaba mentalmente sano y era capaz de liderar el país,
pero mintieron.
Cuando los Republicanos señalaron lo que ya era
obvio —que Biden estaba claramente debilitado—, los Demócratas afirmaron
con seguridad que estaba a la altura de sus responsabilidades.
Los Demócratas mintieron porque les importaba más aferrarse al poder que protegernos a nosotros, el pueblo estadounidense. Y seguirán haciéndolo.