Aftyn Behn, la nueva estrella en ascenso del Partido Demócrata, candidata a la elección especial por el 7º Distrito Congresional de Tennessee —un distrito donde el Presidente Trump ganó por un margen de 22 puntos—, ha sido puesta en evidencia por difamar a los votantes de Tennessee, acusándolos de racistas.
En un artículo de opinión de 2019, Behn escribió:
“Déjenme ser bien clara: Tennessee es un estado racista. El racismo está en el
aire que respiramos... Nuestro problema con el racismo en este estado es
salvaje y está descontrolado”.
Behn ha calificado a las hermandades femeninas universitarias del sur como un "pilar de la Supremacía Blanca", a los Republicanos de "fascistas" y, de forma absurda, afirmó que puede "salirse con la suya" por ser "blanca”.
Behn, apodada la "AOC de Tennessee", recientemente hizo campaña con la Exvicepresidenta Kamala Harris, la Demócrata texana Jasmine Crockett, el Presidente del Comité Nacional Demócrata (DNC), Ken Martin, y el defenestrado Exvicepresidente del DNC, David Hogg... verdaderos ganadores en un distrito donde Trump se anotó una ventaja de 22 puntos.
Si Behn odia tanto a los votantes de Tennessee, ¿cómo
se puede confiar en que los represente con justicia?