El Director Adjunto Interino de la TSA, Adam Stahl,
lanzó una grave advertencia sobre los efectos del cierre del gobierno provocado
por los Demócratas: “Es
posible que tengamos que cerrar aeropuertos”, en la medida en que las filas
de espera se extienden debido a problemas con el personal.
Los agentes de la TSA están reportándose enfermos a tasas récord, mientras enfrentan dificultades para llegar a fin de mes. En algunos aeropuertos, hasta el 39% de los agentes se han ausentado, cifra que alcanza el 10% del total de agentes a nivel nacional. Esta escasez de personal se produce justo después de que los Demócratas privaran a los agentes de la TSA del segundo cheque de pago, en este, que es el tercer cierre Demócrata del gobierno del año. Esto incluye a importantes y vitales aeropuertos que ya han estado experimentando largas filas y retrasos.
Los Demócratas están admitiendo finalmente que "el cierre del gobierno no tiene nada que ver con el ICE" y que son los Demócratas quienes están "causando sufrimiento a la gente".
Como afirma George Borek, líder del sindicato de la TSA: "Las personas que tienen la responsabilidad de poner fin a esto pueden hacerlo hoy mismo... nosotros no merecemos esto... el público viajero no merece esto".
Los Demócratas les están diciendo activamente a las
familias trabajadoras de todo el país que no merecen recibir su cheque de pago.
Los retorcidos juegos políticos de los Demócratas deben terminar; deben votar
de inmediato para financiar al DHS, de modo que los trabajadores puedan cobrar
sus salarios y la nación pueda mantenerse segura.