Anoche, Graham Platner fue obligado a retirarse de la
contienda por el Senado en Maine, por los mismos Demócratas que lo habían
respaldado, a pesar de múltiples comentarios y acusaciones inquietantes. Los
Demócratas solo lo forzaron a salir cuando resultó políticamente inconveniente,
una táctica que ya habían empleado en 2024.

Lo que se dice sobre los Demócratas que permanecieron
junto a Platner, hasta que resultó políticamente inconveniente:
- Brad
Todd: “Supimos que ejercía violencia física gracias al testimonio
corroborado de una novia de larga data; sin embargo, los Demócratas de
Washington y Maine simplemente lo ignoraron”.
- John
Fetterman: “Bernie Sanders debe pedir disculpas a los votantes de
Maine... Fue él quien, más que nadie, impulsó la candidatura de Graham
Platner...”.
- Brad
Todd: “Kirsten Gillibrand, Presidenta del DSCC, fue una figura clave
del movimiento #MeToo... Pero cuando surgió la posibilidad de poner en
riesgo un escaño del Senado en Maine, no creyó en Lyndsey Fifield”.
- Kaylee
McGhee: “En esencia, lo que los Demócratas han transmitido a los
votantes de Maine es que el tatuaje de la Totenkopf les parecía
bien... Que no tenían problemas con toda una serie de otros
escándalos...”.
- Brad
Todd: “Graham Platner ha sido una figura peligrosa desde el primer
momento, y los Demócratas lo alentaron a cada pado del camino”.
- Katie
Zacharia: “Deberían haber captado el mensaje mucho antes; los
Demócratas están muy rezagados y nunca debieron haber respaldado a
Platner”.
Platner protagonizó varios incidentes reprobables que
los Demócratas defendieron, entre ellos afirmar que violaría a alguien para
demostrar “dominio”,
sostener que las víctimas debían “actuar
como adultos” para evitar una violación y enfrentar acusaciones de haber abusado
de su exnovia.
Solo cuando los Demócratas se dieron cuenta de que
Platner significaba un lastre para sus posibilidades de ganar el escaño del
Senado por Maine le retiraron su apoyo, demostrando, tal como hicieron en 2024,
que a los Demócratas solo les importa una cosa: El poder.