Después de haber obligado a los estadounidenses a soportar el cierre del gobierno más largo y perjudicial de la historia, los Demócratas no consiguieron nada. ¿Qué hacen ahora para desviar la atención de su fracaso? Inventar otro engaño sobre Epstein.
Ayer, los demócratas de la Cámara de Representantes
publicaron selectivamente correos electrónicos de Epstein y ocultaron
el nombre de la víctima con
la intención de difamar al Presidente Trump. ¿Por qué ocultaron el nombre
de la víctima? Porque la víctima era Virginia
Giuffre, quien ha afirmado repetidamente
que el Presidente Trump no estuvo involucrado en ningún delito.
Al igual que las tácticas difamatorias de los Demócratas en el pasado, ésta tampoco tiene credibilidad. Incluso CNN los está denunciando.
Lo que sí no es un engaño es que:
Cuando los Demócratas fracasan en el cumplimiento de su deber, recurren a sus ridículas historias inventadas para difamar al Presidente Trump, simplemente porque no tienen nada más de que aferrarse.
Si hay algo que los Demócratas saben hacer mejor que
nadie, es encubrir,
encubrir
y seguir
encubriendo.