Anoche, los Demócratas volvieron a votar en contra de financiar a las fuerzas del orden de los Estados Unidos, dando continuidad al cierre del Departamento de Seguridad Nacional impulsado por esos mismos Demócratas, una maniobra que afecta sensiblemente a la FEMA, la Guardia Costera y la TSA, y que tiene por objeto “ponerle las esposas al ICE” y proteger a los extranjeros ilegales delincuentes.
Incluso mientras los incendios forestales asolan comunidades en todo el sureste de Georgia, el Senador Jon Ossoff votó en contra de financiar a la FEMA, cuyos trabajadores llevan casi 70 días sin percibir su salario, como consecuencia del cierre provocado por los Demócratas.
Tal como declaró recientemente un funcionario de la FEMA: “Cada día que dura este cierre aumenta el riesgo de que ocurra un desastre catastrófico en un momento en que la capacidad de la FEMA para responder y apoyar la recuperación se encuentra disminuida”.
Reiterando su agenda contra las fuerzas del orden, el Líder Demócrata del Senado, Chuck Schumer, afirmó que “nadie respeta” a los agentes del ICE ni a los oficiales de la CBP. El Líder Demócrata de la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, prometió seguir bloqueando la financiación del DHS para proteger a los extranjeros ilegales delincuentes.
Es vergonzoso que los Demócratas en el Congreso
continúen anteponiendo a los inmigrantes ilegales con antecedentes penales por
encima de los estadounidenses, mientras que la FEMA, la Guardia Costera y la
TSA se quedan sin fondos. Los Demócratas saben exactamente cuánto sufrimiento
está causando su bloqueo del DHS, y aun así lo mantienen.
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