Los Demócratas están recurriendo a una retórica
extremista con el fin de desprestigiar al Presidente Trump y a los
Republicanos.
El desacreditado Gobernador Gavin Newsom atacó
al Subjefe de Gabinete de la Casa Blanca, Stephen Miller, llamándolo
"fascista", la misma palabra encontrada en un casquillo de bala que
perteneció al asesino de Charlie Kirk.
Newsom intensificó sus ataques para incluir a todos
los funcionarios de la Casa Blanca: "¡SI NO QUIEREN QUE LOS LLAMEMOS
FASCISTAS, DEJEN DE HACER COSAS FASCISTAS!"

Los Demócratas están alimentando una ola de ataques de
odio:
- La Congresista
Julie Johnson comparó la reunión del Secretario de Guerra, Pete
Hegseth con líderes militares, con “Hitler exigiendo juramentos de
lealtad”.
- La Fiscal
General de Massachusetts, Andrea Campbell, comparó la administración
Trump con “algo del fascismo, o lo que vimos en la Alemania nazi”.
- La Congresista
Delia Ramírez volvió a llamar “fascistas” a los Republicanos.
- El Líder
Demócrata de la Cámara de Representantes Hakeem Jeffries sugirió que
los Republicanos están impulsando la “supremacía blanca”, invocando las
leyes de Jim Crow, el KKK y los linchamientos.
- Kamala
Harris llamó al Presidente Trump “tirano” y lo comparó con un
“dictador comunista”.
- La Congresista
Jasmine Crockett comparó a los Republicanos con Hitler: “Uso ese
lenguaje porque es preciso”.
- El Senador
Adam Schiff dijo que el Presidente Trump “ha envalentonado y elevado a
los nacionalistas blancos y antisemitas”.
- JB
Pritzker invocó el Holocausto para comparar la agenda del presidente
Trump.
- Congresista
Jasmine Crockett: “Es el fascista, es el aspirante a dictador, es el
odiador en jefe, es el racista en jefe”.
- Congresista
Maxwell Frost: “El fascismo no viene en camino; ya está aquí”.
¿Cuándo asumirán los Demócratas la responsabilidad por su retórica llena de
odio, que alimenta la división y la violencia?