Los Demócratas, ávidos de poder, amenazan con un
cierre del gobierno, a menos que consigan atención médica, pagada por los
contribuyentes, para los extranjeros ilegales.
Con el vencimiento del acceso a fondos gubernamentales
a la medianoche del 30 de septiembre, los Republicanos propusieron una
resolución continuada LIMPIA con el fin de extender la financiación hasta el 21
de noviembre, pero Chuck Schumer y los Demócratas están tomando
irresponsablemente al gobierno como rehén, para apaciguar a la extrema
izquierda.

En el pasado, los Demócratas han apoyado una
resolución continuada LIMPIA, para prevenir un cierre del gobierno:
- Senador
de Arizona Rubén
Gallego: Un cierre gubernamental "sería un desastre para las
familias de Arizona".
- Líder
Demócrata del Senado Chuck
Schumer: "Si el gobierno cierra, serán los estadounidenses
promedio quienes más sufrirán..."
- Congresista
de California Nancy
Pelosi: "Nuestro país no necesita ningún cierre y ningún cierre
es bueno".
- Senador
de California Adam
Schiff: “Si el gobierno llegara a cerrar, los empleados "no
recibirían sus salarios" y "los militares se verían obligados a
ir a trabajar sin cobrar".
- Senadora
de Minnesota Amy
Klobuchar: "Los cierres no son buenos para la economía".
- Senador
de Rhode Island Jack
Reed: "Un cierre gubernamental, de cualquier duración,
perjudicaría a los estadounidenses trabajadores".
- Senador
de Vermont Bernie
Sanders: Un cierre gubernamental es "una acción grave y peligrosa
que debemos hacer todo lo posible por prevenir".
- El
Senador de Virginia Tim
Kaine leyó cartas de sus electores que describían las consecuencias de
un cierre gubernamental, incluyendo el retraso en el entrenamiento
militar, la pérdida de servicios para veteranos y el cierre de parques.
Pero ahora, los Demócratas prefieren cerrar el
gobierno, antes que votar por una resolución que no incluya atención médica
para los inmigrantes ilegales.