El
Presidente Trump prometió cerrar la frontera sur de Estados Unidos, deportar a
los inmigrantes indocumentados y hacer que Estados Unidos vuelva a ser seguro,
y está cumpliendo su
promesa. Este mensaje es tan simple que incluso los inmigrantes indocumentados
lo están entendiendo.
· Bajo
la presidencia de Trump, la captura y liberación fronteriza ha disminuido 99.9%
comparada con el peor mes de Biden.
· Los
cruces fronterizos ilegales alcanzaron un nuevo
mínimo en marzo, cuando los agentes de la Patrulla Fronteriza
encontraron solo 7,181 inmigrantes ilegales: una disminución del 95% con
respecto a 2024, del 96% con respecto a 2023 y del 97% con respecto a 2022.
· Los
operadores de los cárteles mexicanos afirman tener
un miedo genuino, por primera vez en años, debido a las políticas del
Presidente Trump.
¿Pero
adivinen quiénes no están captando el mensaje? Los Demócratas
en el Congreso. La izquierda está tan perdida que está desesperada por importar
a los peligrosos criminales que ya han sido expulsados del país.
· La
semana pasada, el Senador Demócrata Chris Van Hollen viajó a
El Salvador con el propósito de traer de regreso a Estados Unidos a un miembro
de la MS-13 que maltrataba a su esposa.
· Esta
semana, un grupo de Demócratas de la Cámara de Representantes hizo
el mismo viaje con la esperanza de traer de vuelta al pandillero
maltratador.
· Innumerables
Demócratas electos como Cory
Booker, Wes
Moore, Bernie
Sanders y Adam
Schiff han exigido que el peligroso pandillero maltratador sea traído
de vuelta y liberado en las comunidades estadounidenses.
La política
migratoria del Presidente Trump es simple: no se debe entrar ilegalmente a
Estados Unidos. El pueblo estadounidense la apoya.
Los inmigrantes ilegales la temen. Son solo los Demócratas los que tienen
dificultades para entenderla. Quizás deberían explicarles a los votantes por
qué desean traer de regreso a los delincuentes ilegales con tanta
vehemencia.