Mikie Sherrill, la candidata Demócrata a la gobernación de Nueva Jersey no ha hecho el menor esfuerzo para distanciarse del comunista Zohran Mamdani, candidato a la alcaldía de la ciudad de Nueva York, ni de sus políticas radicales, simplemente porque ella no puede hacerlo.
Así como Mamdani quiere aumentar los costos para los
neoyorquinos, Sherrill está dispuesta a vaciar los bolsillos de las familias de
Nueva Jersey para financiar sus costosos planes de extrema izquierda. Ya ha
admitido que “no
se comprometerá” a evitar aumentos de impuestos para los trabajadores de
Nueva Jersey
Mikie Sherrill ha hecho su carrera política poniéndose ella en primer lugar y a Nueva Jersey de último. Ella:
Sherrill es tan perjudicial para Nueva Jersey que incluso miembros de su propio partido la rechazan.
Sherrill no sería más que una extensión de la fallida
agenda energética del Gobernador Phil Murphy —que agota los bolsillos de los
habitantes de Nueva Jersey y aumenta los impuestos a las familias trabajadoras—
y si ya ha luchado más en el Congreso, para pagar beneficios para extranjeros
ilegales, que para ayudar a sus propios electores, no se puede confiar en que
luche por los habitantes del Estado Jardín.