Nancy Pelosi anunció oficialmente que no se presentará a la reelección, convenientemente después de que un comunista resultara elegido alcalde de la ciudad de Nueva York.
El Presidente Trump intervino diciendo: “La jubilación de Nancy Pelosi es algo grandioso para Estados Unidos. Era malvada, corrupta y solo se enfocaba en las cosas malas para nuestro país”.
El Presidente Trump plantea una gran pregunta: si
incluso uno de los políticos más arraigados y corruptos de Washington está
abandonando el Nuevo Partido Demócrata, ¿hasta qué punto se han radicalizado
hacia la izquierda?