Esta semana se cumple el primer aniversario de la
promulgación de la Ley de Recortes de Impuestos para las Familias Trabajadoras,
impulsada por el Presidente Trump y los Republicanos, que ha traído un alivio
real a las familias estadounidenses, después de cuatro años de políticas
fallidas de la era Biden.

Millones de estadounidenses se han beneficiado de los
recortes de impuestos para las familias trabajadoras desde que el Presidente
Trump los promulgó, a pesar de que todos
y cada uno de los Demócratas votaron en contra de esta legislación:
- Millones
de estadounidenses recibieron reembolsos de impuestos históricos durante
esta temporada fiscal; el reembolso promedio superó
los $3,400, lo que representa un aumento del 11 % con respecto al año
anterior.
- Las
familias y los trabajadores estadounidenses reclamaron
$82 billones en alivio fiscal directo, y el 97% de los contribuyentes se
benefició con una reducción de impuestos.
- Más de
29 millones de trabajadores solicitaron
la deducción de No a Impuestos sobre las horas extra, con un monto
promedio superior a los $3,100.
- Más de
35 millones de personas mayores se
acogieron a la exención de No a Impuestos sobre los beneficios del
Seguro Social, con una deducción promedio superior a los $7,500.
- Casi 8
millones de trabajadores solicitaron
la exención de No a Impuestos sobre las propinas, con una deducción
promedio superior a los $7,000.
- Más de
1.4 millones de contribuyentes solicitaron
la exención de impuestos sobre los intereses de préstamos para automóviles
fabricados en Estados Unidos, con una deducción promedio superior a los
$1,800.
- Casi 40
millones de familias reclamaron
el Crédito Tributario por Hijos ampliado.
- Se han abierto
más de 6 millones de Cuentas Trump, de las cuales 1.4 millones cumplen los
requisitos para recibir la contribución piloto de $1,000.
- Más de
127 millones de contribuyentes se beneficiaron
de la duplicación permanente de la deducción estándar.
A pesar de que los Demócratas se opusieron a estos
históricos recortes de impuestos en cada etapa del camino, el Presidente Trump
y los Republicanos lucharon —y ganaron— poniendo en primer lugar a los
estadounidenses trabajadores.