En un podcast de extrema izquierda, el desquiciado Gobernador Demócrata de Pensilvania, Josh Shapiro, respondió a las medidas de deportación del Presidente Trump diciendo que "tienen que rodar cabezas".
Shapiro también se
ha negado a condenar que se llame a los agentes del ICE la
"Gestapo" y prometió invocar
la Décima Enmienda para impedir que los agentes arresten a extranjeros
ilegales delincuentes, incluyendo violadores, asesinos y pedófilos en
Pensilvania.
Shapiro no es el único Demócrata que profiere semejante retórica vil. Sin ir más lejos, la semana pasada:
Incitar a la violencia se ha convertido en el nuevo tema de conversación recurrente de los Demócratas.
De cara a las
elecciones de medio término de 2026, una cosa está bien clara: los Demócratas
están cediendo ante la extrema izquierda y se están volviendo más
descontrolados y violentos que nunca.
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