El día de hoy, Rubén Gallego se contradijo al afirmar que sabía que Swalwell era “coqueto”, lo cual entra en conflicto directo con sus afirmaciones anteriores de que no sabía nada sobre el comportamiento depredador de Eric Swalwell.
El propio historial de comportamiento abusivo de Gallego abarca décadas:
Cabe recordar que la conducta de Swalwell fue tan reprobable que, durante años, era un secreto a voces, sin embargo, ello no impidió que Gallego se aferrara a teorías conspirativas para defender a Swalwell, a medida que la verdad salía a la luz.
La conducta de Gallego, aún no reportada públicamente, es, al parecer, tan atroz que diversos operadores políticos Demócratas le advirtieron públicamente que “debería preocuparse más por sus propios esqueletos en el armario, en lugar de intentar desacreditar a las mujeres".
El récord de conducta abusiva del propio Rubén
Gallego, sumado a sus intentos por encubrir al depredador Eric Swalwell,
plantea serios interrogantes sobre su idoneidad para ocupar un cargo público.
En lo que respecta al comportamiento depredador de Swalwell, Gallego puede
resultar culpable por asociación.